
El hallazgo de documentos clasificados en su casa complica a Joe Biden: nombran a un fiscal especial para investigar
WASHINGTON.- El escándalo por el que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó “totalmente irresponsable” a Donald Trump le ha estallado en sus propias manos. La Casa Blanca ha tenido...
WASHINGTON.- El escándalo por el que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó “totalmente irresponsable” a Donald Trump le ha estallado en sus propias manos. La Casa Blanca ha tenido que reconocer que el mandatario tenía guardados “un número pequeño” de documentos clasificados del gobierno de Barack Obama, cuando era vicepresidente, en su casa en Wilmington, Delaware, una revelación incómoda que dejó a su gobierno a la defensiva, abierto a las críticas mordaces de los republicanos y a una investigación del Departamento de Justicia.
La Casa Blanca informó este jueves a través de un comunicado de un asesor de Biden, Richard Sauber, que los abogados del mandatario revisaron sus residencias en Wilmington y Rehoboth, en Delaware, su estado natal, y hallaron entre documentos personales y políticos “un número pequeño de documentos” del gobierno de Obama que estaban identificados como material clasificado, algo que está prohibido en Estados Unidos, donde todos los archivos oficiales son llevados a los Archivos Nacionales cuando cambian el gobierno.
La nueva revelación dejó más complicado a Biden y a su gobierno luego de que se supo que el 2 de noviembre de 2022, antes de las elecciones de medio término, se descubrieron documentos gubernamentales en el Centro Biden en Washington, vinculado a la Universidad de Pensilvania, un lugar que el propio Biden utilizó como oficina luego de dejar la vicepresidencia. La administración de Biden dijo que notificó inmediatamente al Departamento de Justicia de esos documentos, y que coopera con la investigación.
“Como dijimos anteriormente, estamos cooperando plenamente con los Archivos Nacionales y el Departamento de Justicia en un proceso para garantizar que todos los documentos de la administración Obama-Biden estén debidamente en posesión de los Archivos”, indicó Sauber.
Las últimas revelaciones dejaron en una posición muy incómoda a Biden y a su gobierno, no solo por los potenciales problemas legales que le puede generar al mandatario, sino por su feroz reacción cuando se supo que su antecesor, Donald Trump, se había llevado cajas de material clasificado de su gobierno a su residencia en Palm Beach, Mar-a-Lago. Esos documentos salieron a la luz luego de una redada del FBI.
“¿Cómo podría suceder eso? ¿Cómo alguien podría ser tan irresponsable?”, dijo Biden cuando le preguntaron qué había pensado cuando se supo que Trump tenía documentos clasificados en su residencia. “Y pensé qué información había allí que pudiera comprometer las fuentes y los métodos. Con eso, me refiero a los nombres de las personas que ayudaron, etcétera. Y es totalmente irresponsable”, insistió.
Más allá de las similitudes, abogados y analistas marcaron diferencias entre la situación de Trump y la de Biden. Las dos principales diferencias es cómo se hallaron los documentos, y cuál es la respuesta de ambos. Mientras los documentos de Trump fueron hallados en una redada del FBI luego de varios choques entre sus abogados, los Archivos Nacionales y el Departamento de Justicia, Biden, sus abogados y sus colaboradores informaron que habían encontrado los documentos, y han reiterado, en varias oportunidades, que cooperan plenamente con la investigación federal. Trump además respondió de manera desafiante, afirmando que los documentos clasificados le pertenecían, mientras que Biden y su equipo los entregaron rápidamente.
Con todo, Biden y sus colaboradores han esquivado preguntas y han evitado dar detalles. Esta semana, Biden dijo en México que se “sorprendió” con el hallazgo de documentos en su antigua oficina de Washington, y este jueves dijo a la prensa luego de una breve declaración sobre la economía en la Casa Blanca que está cooperando “plena y completamente” con la revisión del Departamento de Justicia. Aunque la Casa Blanca evitó dar detalles respecto de cómo y dónde se hallaron los documentos en su casa, un periodista le preguntó por qué guardó papeles clasificados junto a su icónico Chevrolet Corvette.
“Mi Corvette está guardado en un garage, no es que está en la calle”, respondió el mandatario.
La controversia alcanzó tal magnitud que el fiscal General de Estados Unidos, Merrick Garland, designado por Biden, decidió designar a un fiscal especial –tal como ocurrió con los escándalos Watergate y Rusiagate, por nombrar dos investigaciones históricas– para llevar adelante la pesquisa y dirimir cómo los documentos clasificados terminaron en la casa de Biden, y en el Centro Biden.
Para Biden y los demócratas, el hallazgo de documentos clasificados en poder de Biden abre un inesperado y conflictivo frente en su interminable puja con los republicanos. El nuevo presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, dijo que las revelaciones ameritaban una investigación del Congreso.
“Esto se supo antes de la elección”, dijo McCarthy en una conferencia de prensa en el Capitolio. “El Congreso tiene que investigarlo”, agregó.