
El rival de River: por qué Fluminense es “el rival más duro de Brasil” y cuáles son sus pilares
“Está claro que es el rival más duro del grupo. Me atrevo a decir que es el equipo más duro de Brasil y está pasando por un grandísimo presente”. La afirmación es de Martín Demichelis, D...
“Está claro que es el rival más duro del grupo. Me atrevo a decir que es el equipo más duro de Brasil y está pasando por un grandísimo presente”. La afirmación es de Martín Demichelis, DT de River, y se refiere a Fluminense, al que enfrentará este martes desde las 21 en Rio de Janeiro, por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores.
No exagera. Los argumentos para semejante elogio al conjunto brasileño están a la vista para quienes lo vieron jugar y se ratifican mediante los datos estadísticos. A saber: el Flu ganó sus dos partidos coperos: 3 a 1 a Sporting Cristal en Perú y 1 a 0 a The Strongest de local. Pero, además, hasta este sábado (cuando con un equipo alternativo perdió 4 a 2 con Fortaleza) encadenaba siete triunfos seguidos entre la Libertadores, el Brasileirao y la Copa Carioca, en la que se coronó campeón luego de golear 4 a 1 a Flamengo, su clásico rival.
Su poderío se basa en tres pilares. El primero es el poder de fuego a la hora de atacar. El equipo tiene un sorprendente promedio de 2,5 goles por partido en lo que va del año: marcó 46 en 19 encuentros. Detrás de esa marca hay una explicación: las estadísticas ubican al conjunto carioca entre los equipos con mayor posesión de Brasil (su promedio es de un 62%). Al mismo tiempo, su precisión en los pases es altísimo (87,4%), y una presión constante que le permite ganar el 52% de las pelotas divididas, y cerca del 60% en el juego aéreo.
Esos números se fundamentan en el estilo del DT más popular del país verdeamarelo: Fernando Diniz, quien ya enfrentó a River en la Libertadores 2020 con entrenador de San Pablo (triunfo millonario 2 a 1 en Núñez y empate 2 a 2 en Brasil).
Curiosamente se lo identifica como un técnico opuesto a Pep Guardiola, que prioriza el tradicional jogo bonito que fue una marca registrada para el fútbol brasileño durante varias décadas. Toque, toque y más toque, y voracidad ofensiva, a lo que le sumó fortaleza a la hora de marcar.
— Fluminense F.C. (@FluminenseFC) May 1, 2023Pero, fundamentalmente, apuesta a la calidad innata de cada uno de los futbolistas de su plantel. Si bien trabaja para automatizar relevos y funcionamientos colectivos, prioriza lo genuino y no el modelo estructurado que se replica en el fútbol europeo. Se resume en una idea de juego “aposicional”, más cercano a los orígenes del fútbol brasileño. Por todo eso, es uno de los favoritos a conducir el seleccionado de su país en el futuro mediato.
En tiempos donde el resultadismo por momentos gana la batalla, Diniz logró ganar dos títulos en poco tiempo: la Copa Guanabara en marzo y el torneo Carioca, en abril (los dos contra Flamengo), algo que le permitió al entrenador terminar de convencer a propios y extraños que su plan de trabajo tiene rédito deportivo.
Por otro lado, en el plantel hay figuras con experiencia y roce internacional, entre los que se destacan Ganso, Felipe Melo, Marcelo (en la actualidad, lesionado) y el goleador argentino Germán Cano, quien juega allí desde comienzos de 2022 y hasta el momento marcó 64 goles en 89 partidos (0,72 de promedio).
Por último, el estadio y su público también aportan a la causa. A pesar de su reforma en la previa del Mundial 2014, el Maracaná mantiene su mística. Allí River jugó en apenas seis ocasiones, en las que ganó dos y perdió tres contra Flamengo y empató la restante (1 a 1 contra Fluminense, por la etapa de grupos de la Libertadores 2021).
De no mediar sorpresas, los once que saldrán a jugar este martes contra el Millonario serán Fábio; Samuel Xavier, Nino, Felipe Melo, Alexsander; André, Lima; Keno, Ganso, Jhon Arias; y Germán Cano, con un 4-2-3-1 como dibujo táctico inicial.
Casualidades del calendario, en el partido copero frente a River Diniz cumplirá un año exacto desde su debut como entrenador del Flu. En este lapso dirigió 66 partidos, de los que su equipo ganó 42, empató 10 y perdió los 14 restantes, con una eficacia del 68,7 por ciento.