
Estela de Carlotto apoyó el desembarco de las Fuerzas Armadas en Rosario y después se arrepintió
La decisión del gobierno nacional de enviar a las Fuerzas Armadas a Rosario, en medio de la lucha contra la violencia narco, descolocó a dirigentes de los sectores más progresistas del Frente de...
La decisión del gobierno nacional de enviar a las Fuerzas Armadas a Rosario, en medio de la lucha contra la violencia narco, descolocó a dirigentes de los sectores más progresistas del Frente de Todos. El caso más notable fue el de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, que primero apoyó la medida y poco después la condenó.
“Si no lo hacen las Fuerzas Armadas, ¿quiénes lo van a hacer? Las Fuerzas Armadas no son enemigas”, había dicho esta mañana, consultada sobre la medida del Gobierno por Roberto Navarro, en una entrevista con El Destape. A las pocas horas se arrepintió y dijo que los militares deben estar “en su lugar, los cuarteles”.
“Me equivoqué tremendamente cuando acepté que esté el Ejército ”, dijo después Carlotto a Jorge Rial en Radio 10. “No pueden estar las Fuerzas Armadas en un pueblo que está lleno de problemas. Tienen que estar en su lugar, los cuarteles, bien preparaditos”, afirmó. Y repitió: “Yo me equivoqué tanto... Hablé con Navarro y me equivoqué. ¿Cómo dije que tiene que estar el Ejercito?”
Carlotto pidió perdón y dijo que está “grande”: “A mis 92 años, si me equivoco, me tienen que disculpar”.
Las primeras declaracionesAntes, en la nota con El Destape, Carlotto había sostenido que el Gobierno estaba “reforzando” Rosario, ciudad que definió como “un lugar tremendo para vivir”, “acorralada por el narcotráfico”.
“Estos son jóvenes, algunos amenazantes, impresionantes, dicen: ‘Te voy a matar’. Mataron a una criatura de 11 años... ha sido terrible. Desde las cárceles están manejando el movimiento de estos asesinos”, afirmó. Fue entonces cuando dijo: “Si no lo hace las Fuerzas Armadas, ¿quiénes lo van a hacer? No va a ser la gente del pueblo”. Y aclaró: “Las Fuerzas Armadas bien dirigidas. No para matar, reprimir”.
Advirtió además que “van sin armas, para condicionar a los revoltosos” y sostuvo que “las Fuerzas Armadas no son enemigas”. “Lo fueron en un momento, cuando hicieron el golpe. Ahora tienen que estar a disposición de la preservación de la democracia y las personas”, afirmó.