
Safaris gourmet, fiestas en las cocinas subterráneas y un jet set de Medio Oriente marcó la edición del festival de St.Moritz
.Cada año se abre el telón sobre el magnífico escenario invernal de la villa suiza de St.Moritz, madre de los deportes invernales. Todo comenzó en 1864, un audaz posadero llamado Johannes Badru...
.Cada año se abre el telón sobre el magnífico escenario invernal de la villa suiza de St.Moritz, madre de los deportes invernales. Todo comenzó en 1864, un audaz posadero llamado Johannes Badrutt apostó a un grupo de aristócratas ociosos oriundos de Inglaterra, que si se quedaban a pasar el invierno, iban a disfrutar de más días de sol y mejor clima que en su país, so pena de devolverles el dinero.
Es que St.Moritz era un lugar de veraneo donde recalaba lo más granado de la sociedad europea luego de finalizar “el grand tour”, una suerte de viaje iniciático que realizaban los “happy few” luego de una temporada en Grecia o Italia, cuando aún no existía el turismo. Lo que resultaba impensado es que alguien quisiera quedarse a pasar el invierno.
Así lo hicieron los ingleses, y para matar el tiempo utilizaron trineos y esquíes para competir entre ellos. Sin saberlo, los británicos dieron el puntapié inicial para el desarrollo de los futuros juegos invernales.
Al año siguiente regresaron con más amigos, y en poco tiempo la villa alpina se transformó en uno de los lugares más concurridos por las élites europeas. Con los años, St.Moritz se convirtió en el reducto del “gratin” europeo, el lugar “donde todo era posible”. La rústica pero suculenta cocina de los montañeses del cantón de los Grisones, dio paso a las viandas más sofisticadas preparadas por los mejores chefs del mundo, que acudían a satisfacer el apetito de una selecta clientela.
Jet Set y una propuesta en clave oriental.Por sus hoteles y montañas circularon figuras como Gianni Agnelli, Stavros Niarchos (cuyo nieto es propietario de dos lujosos hoteles en la villa), Fiona Thyssen-Bornemisza, Guy de Rothschild, Alexis de Redé, el rey Pedro de Yugoslavia, el Sha de Irán y muchos monarcas y príncipes más. De hecho, uno de los hoteles de alto perfil de St.Moritz, está construido sobre los terrenos de lo que iba a ser la casa del desafortunado zar Nicolás II.
Todo el glamour de esas tardes con esmoquin y vestidos de largo, que se mezclaba con actividades en la nieve y fiestas hasta altas horas, aún continúa, aunque con otros protagonistas que vienen de los rincones más exóticos del mundo: magnates de árabes, plutócratas rusos y solventes chinos se han unido al “old money” europeo que perpetúa las tradiciones del selecto centro invernal.
Entre el rosario de actividades que actualmente cuenta la ciudad, se destaca el St. Moritz Gourmet Festival, festival gastronómico que se celebra anualmente en la localidad suiza de St. Moritz dese hace veintinueve años.
Este festival ofrece a los visitantes la oportunidad de disfrutar de la cocina de los mejores chefs, así como de vinos y otros productos gourmet. Además, hay una serie de eventos y actividades relacionados con la gastronomía, como degustaciones, talleres culinarios y cenas temáticas. El St. Moritz Gourmet Festival es considerado uno de los eventos culinarios más importantes de Europa y atrae a gourmets de todo el mundo.
Cada edición del festival gira en torno a un tema determinado, y en 2023 el acento se puedo en la cocina de Medio Oriente, de modo que muchos de los cocineros presentes tienen sus raíces y cocinas en esos países.
En esta oportunidad, el puntapié inicial fue en el Gran Hotel Kempinski des Bains, establecimiento que alberga la Porsche Grand Opening (la automotriz es esponsor principal del evento). Esta es una suerte de carta de presentación donde varios de los cocineros invitados lucen platos de finger food en islas armadas al efecto. El público deambula, prueba y alterna con los cocineros y sus asistentes, mientras riega los platos con champagne Laurent Perrier selectos vinos.
Otra de las propuestas más interesantes son los Gourmet Safaris, donde un selecto grupo de comensales circula de hotel en hotel, trasladados en camionetas del esponsor, proband
o distintos pasos, con la particularidad que cada uno de ellos se lleva a cabo en las cocinas, armadas a tal efecto. De esa forma, los invitados, además de comer, pueden ver en vivo la dinámica de una cocina de alta gama.
Los mejores chef de Medio OrienteLas Gourmet Diners, o cenas gourmet, son otro de los atractivos del festival. Allí, cada hotel oficia de anfitrión, y su chef ejecutivo recibe a un chef invitado, que prepara sus especialidades. Por ejemplo, en el hotel Waldhaus Sils, el chef turco Musa Dağdeviren fue huésped del chef Gero Porstein.
Dağdeviren es conocido gracias a la serie de Netflix “Chef’s Table”. El hombre se abocó a crear una especie de atlas gastronómico de Turquía y, en su restaurante Çiya, en Estambul, sirve platos con recetas que recopiló de cocineros y amas de casa de todas las regiones del país.
En cambio, el Hotel Saratz, la chef Ejecutiva Kari Walker dio bienvenida a Silvena Rowe. La chef búlgaro-turca ayudó a establecer el restaurante Omnia, en Dubái, hoy considerada una de los principales “chefs de cocina saludable” en la zona del Golfo. Desde hace cinco años, Omnia se encuentra entre los 100 mejores restaurantes de Dubái y ganó el premio de los Emiratos Árabes Unidos al “Mejor restaurante saludable”, así como el premio al “Chef innovador del año”. Actualmente, Rowe lleva adelante la cafetería Al Botanica, así como los restaurantes Nassau e Indian Kitchen by Chef Silvena, en el club de campo y golf Jumeirah Golf Estates.
El griego Athanasios Kargatzidis fue huésped de Mauro Taufer, en el legendario Kulm Hotel St. Moritz. Kargatzidis creció en Canadá y estudió en el Instituto Culinario Dubrulle de Vancouver. El hombre desarrolló su propia cocina moderna fusión, de autor, con referencias a sus raíces griegas.
Como copropietario, Kargatzidis abrió el restaurante Baron en Beirut, uno de los mejores restaurantes de todo Líbano. En 2022, ocupó el puesto 12 en los 50 mejores restaurantes de Medio Oriente y África del Norte y el primero en el Medio Oriente.
Por su parte, Tomer Tal, una de las estrellas de la escena gastronómica israelí, fue invitado del chef ejecutivo Gian Nicola Colucci, en el Grand Hotel des Bains Kempinski. Su restaurante gourmet George & John es un hito gracias a su moderno estilo israelí. Antes de convertirse en jefe de cocina en George & John, Tal cocinó en algunos de los mejores restaurantes de Israel, incluidos cuatro años como jefe de cocina en Yaffo, el restaurante del famoso chef Haim Cohen. La cocina creativa de Tal está inspirada en el estilo multicultural de Tel Aviv.
Raz Rahav cocinó con el chef ejecutivo Fabrizio Crespi, en el Carlton Hotel St. Moritz. En 2016, Rahav cumplió su sueño y abrió un restaurante llamado OCD, en Tel Aviv. Los platos combinan técnicas de la cocina Mediterránea Oriental y de alta cocina, con recetas y sabores de la herencia culinaria panjudía e israelí. En solo siete años, el jefe de cocina Rahav se abrió camino hasta la cima, ocupando el tercer lugar en los 50 mejores restaurantes de Medio Oriente, en 2022.
El chef ejecutivo de Suvretta House, Fabrizio Zanetti, le dio la bienvenida a Sami Tamimi. Nacido en Palestina, comenzó su carrera en Jerusalén, se mudó a Tel Aviv a la edad de 21 años, creó un negocio de catering y se convirtió en jefe de cocina en Lilith, entonces uno de los restaurantes más renombrados de Israel. Tamini vive en Londres desde 1997. Conoció a Yotam Ottolenghi en el deli Baker & Spice, y juntos abrieron el primer Ottolenghi Deli en Notting Hill en 2002. Además de cinco sucursales del deli, el dream team también posee dos restaurantes, NopiI y Rovi, en Londres. Tamimi y Ottolenghi han publicado dos libros de cocina; y Tamimi escribió su tercer libro, “Falastin”, junto con Tara Wigley.
Otro de los animadores fue Alan Geaam, quién representa a la cocina de Oriente Medio en París. Geaam fue invitado de Fabrizio Piantanida en el Grand Hotel Kronenhof, Pontresina. El hombre nació en Libia y creció en el Líbano. A los 10 años se mudó a los Estados Unidos con sus padres, y a los 24 se fue a París. Allí trabajó como lavaplatos antes de conseguir por casualidad su primer empleo en los fuegos. En 2007, el chef autodidacta se convirtió en jefe de cocina en el Auberge Nicolas Flamel, y en 2018 obtuvo su primera estrella Michelin. Hoy, es dueño del elegante restaurante Alan Geaam, cerca del Arco del Triunfo.
Gal Ben Moshe viajó desde Berlín a St. Moritz, donde fue huésped de Rolf Fliegauf, chef del hotel Giardino Mountain. Ben Moshe nació y creció en Tel Aviv, estudió en Londres con el chef de 2 estrellas Claude Bosi, y abrió su primer restaurante en Berlín, en 2013. Desde 2018, dirige el Prism, también en Berlín, donde sirve platos creativos de alta cocina que recogen los sabores tradicionales de la región de Levante. Ben Moshe combina hábilmente las ideas y filosofías de la cocina levantina y los ingredientes típicos de su tierra, con las más modernas técnicas de cocina. En 2020, recibió su primera estrella de la guía Michelin.
Finalmente, el chef ejecutivo Maxim Luvara, del hotel Badrutt’s Palace trabajó con Zineb “Zizi” Hattab, española con raíces marroquíes, quién ejerció como ingeniera de software hasta hace unos años, y luego aprendió cocina profesional por su cuenta. Ella hizo prácticas con Andreas Caminada en Fürstenau y Massimo Bottura en Módena. Hoy es una de las chefs más talentosas de Suiza y dirige los restaurantes Kle y Dar en Zúrich, que sirve exclusivamente platos veganos. En 2020, la guía Gault Millau la nombró “Descubrimiento del Año”, en 2021 fue galardonada con la “Estrella Verde” y, en 2022, recibió su primera estrella Michelin.
Fiestas en las cocinas y eventos gourmet.También, el chef Rolf Fliegauf realizó la llamada “Ecco Tavolata” en el restaurante Ecco St. Moritz, dentro del hotel Giardino Mountain, evento único para gourmets. Fliegauf combinó productos de temporada y experimentó con diferentes texturas pero respetando el sabor original de los ingredientes; su cocina ya le valió dos estrellas Michelin para sus dos restaurantes.
Junto a esta oferta culinaria, hubo una fiesta en las cocinas subterráneas del Badrutt’s hotel, que se extendió a lo largo de la madrugada, que siguió en el King’s Social House, el nightclub del hotel. Finalemente, toda esta actividad culminó con una gran comida de gala en Sunny Bar, clásico lugar de reunión de la aristocracia británica, donde se llevó a cabo la “Oriental Closing Night”.
Nieve y deporte.Pero no todo es cocina, ya que St. Moritz es uno de los mejores destinos para el esquí, reconocido por su clima soleado, sus paisajes impresionantes de montañas. Ofrece una amplia gama de pistas para esquiadores de todos los niveles, desde principiantes hasta expertos, y también es famoso por sus actividades fuera de las pistas, como sus tiendas de lujo, restaurantes y spas.
Además, durante la temporada invernal se lleva a cabo el Snow Polo, torneo de polo de mediano hándicap cuya cancha está montada sobre el lago congelado. Esta competencia llena de glamour, visones, anteojos de marca y autos carísimos se lleva a cabo sobre la superficie congelada del lago St. Murezzino. En el medio de ese espejo de hielo se montan carpas y gazebos, y entre las copas de champagne y las mantas de cashmere se da cita lo más granado de la sociedad europea, con personajes como el billonario Urs Schwarzenbach o el magnate de la salud Jonathan Munro Ford.
Siguiendo la línea ecuestre, en la misma época también se desarrolla una carrera sobre el lago helado, el White Turf, otro espectáculo digno de ver, ya que los caballos corren dejando verdaderas estelas de nieve.
Aquellos con estómago y nervios de acero, pueden experimentar el descendo en bobsleigh, un torpedo que desciende a velocidades de 150 km. por hora por el cañadón de hielo natural que une St. Moritz con la vecina Celerina. La actividad se realiza en el Olympia Bob Run, vecino del ilustre St. Moritz Bobsleigh Club, que está abierta a aquellos que quieran practicar el vertiginoso deporte.
El club es presidido por Rolf Sachs, hijo de Gunther Sachs, el famoso magnate y playboy que supo conquistar a Brigitte Bardot y presidió la institución hasta hace poco. En un salón Vip del club, llamado Dracula’s, sólo accesible para unos pocos, se llevan a cabo las mejores fiestas nocturnas de la región. Familias argentinas de renombre han sido miembros del prestigioso club, como los Santamarina y los Gramajo, en la época en la cual todavía se hacía temporada en Europa tirando manteca al te